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lunes, 10 de junio de 2013

 MANERA



 

Las cosas no deben ser nombradas

con las mismas vocales todos los días,

allá donde predecir suena a final,

y lo sabe, lo recuerda,
es sólo una palabra o un niño ciego cuando baila.

Mírame, soy el único hombre que conozco en este poema.







Fotografías: August Sander.

martes, 29 de enero de 2013

Martes, un poema, un día más que le mete mano a la noche del Lunes.


 
HOSPITAL CENTRAL



 Reflejos que se separan lentamente de su cuerpo,

es el mismo rostro que me mira el pie
y los brazos y piernas abiertas del día
arrastrándose el sudor, ese sueño muerto y cristiano que brota de la piel,
más enfermos entran desde el mediodía.

Quema la sangre entre las uñas
Y el sepulcro ya es de mal gusto como todos los videntes de este mundo,
como quien fuera crucificado,
anónimo,
yodo en el pecho.

Perdido
en todas las aves que vuelan de lo inmóvil
sobre los abismos más bajos desaparecidos por la altura
de tu dios
en el cielo pegado en las paredes: No entre.
La soledad está prohibida por los hombres, nadie habla de lo que realmente es estar solo.

Dentro del bisturí, el ayer, y boca arriba, todavía es de noche
cuando se va la luz porque tiene asco de todo lo que se va a morir.
Es oscuridad con la lengua afuera mientras le meten mano a la mujer de la esquina apuñaleada con tanto amor que le dejaron los ojos abiertos.

Ese hombre se ríe y se va a morir.


Un silencio, dos silencios, tres silencios
Oxigeno, oxigeno, oxigeno
Hasta que vuelva otra vez el tiempo perdido
Eternamente tuyo y mío, cautivo, fiel, miedo al movimiento,
Todo, aquí, arrodillado frente a lo que me espera.
¡Tantos cuerpos desnudos!
¡Tanto universo!
¡Tanta propaganda del Sol!

martes, 1 de enero de 2013

Dos palabras
(Persiana con sombra de árbol)


Dos palabras, esa íntima coincidencia del silencio
donde la música es un muro que atraviesa hospitales, cementerios y el recuerdo de la mano de un niño.
Dos palabras,
El aire es o será un insecto,
millones de ojos que abren y cierran como pasos y más pasos por calles y más calles, las mismas calles que vi crecer con mi amigos. Allí estaban, farmaceutas, padres y taxistas, viéndome ahora fumar con el Código Civil en la mano. Van, pasan y vienen en círculos como el dibujo, la erección o el humo de la transparencia. Regreso. Mi mano sobre el muro que ahora es el escritorio de una mujer, de un animal o de una palabra, allí están los papeles que borran lo que veo en este instante. La mujer o el animal reían confundidos.

Dos palabras,
la estatua de mar llegó a la playa.

Dos palabras,
Soñé que Dios estaba muerto.

Y las voces que abrían las ventanas es este azar empalagoso de dos palabras que no me deja ni pensar.
¿Pensar es ver?

Dos palabras,
hablador con una cámara fotográfica. 

Dos palabras,
Primero de Enero de 2013,
así serán nuestros hijos,
perseguidores,
batallas,
moscas de teatro,
conteo regresivo sin cesar 
en la historia que está en el polvo de la persiana, de la locura que me separa del futuro y me empuja a la piscina vacía que quería cuando niño, lento, caía como el hombre que ahora cree en el primero de Enero, el hombre desnudo de la muerte así de repente con los ojos abiertos frente a una máquina parecida a un árbol.



La escucho fabricar mientras nado y me persiguen las estatuas de mar con tierra en la boca. 
Noche, estoy en la ventana de mi cama, todavía escucho, escuchamos, cuenta el silencio la fabricadora, 
ramas y segundos,
todo se convierte en número sin vocales,
la alquimia del enemigo ciego, dos palabras.






miércoles, 24 de octubre de 2012

 Jugando con rayos X
(8:20am)
Despierto desde las 4 de la madrugada




La cabeza es una herida abierta del estomago a la boca
Donde sólo queda el corazón cubierto con las manos vacías,



Pasos, versos, fotografías,edificios sin ventanas, parpadeos, imagenes...
terminan con el tiempo