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jueves, 20 de junio de 2013



Escribir es escuchar, el destino es narrar claro




Una vez le preguntaron a Brahms, ¿maestro, cual es el secreto de su música?, a lo que Brahms respondió, cansado pero fijamente: “el secreto es que no es mía”. Es de pensar que no era suya como tampoco es de nadie, ni secreto es lo que se dice aunque no se sepa. Los músicos, así como cuando un guitarrista aparece y vemos una guitarra por arte de lo visible, todos nosotros, incluso cualquier idólatra de Eros, puede escuchar desde el propio y primigenio silencio que es escuchar. Prueba o recuerdo de esto son las adivinanzas de niño, que muchas de ellas responden al silencio vacío que todavía es imaginación. 

Sólo nos queda esa ingenuidad y las respuestas. Y sé lo que digo y lo que escucho, tan igual o aficionado como tú, que ahora me lees pero también lo sabes desde hace mucho tiempo, cuando dejaste de pensar en las palabras y las ideas cambiaron del sexo viril de la inspiración a esa forma asexuada que suena a vocal e imita, imitadora fiel de la imagen antigua de los segundos, lo que alguna vez fue visible, la música por ejemplo, y hoy es un dictador, una plana llamada arquitectura, pintura, música de cámara, escultura e incluso, me da pena decirlo, la poesía, cuando no es canto, locura o divorcio de la carne y el verbo

Escribir es el sonido mismo, la silaba y el recuerdo de otra silaba, la imagen y el silencio que luchan tibiamente en el encuentro del aire y la respiración. Ya lo sabíamos: Lo no vivido pasa por la respiración como las voces en nuestros sueños. Es el recuerdo de otra especie de instante ovíparo perpetuo, haciéndose adentro, mucho más adentro, sin nombres y sin ojos, sólo con el picoteo de la imagen sobre la carnosa membrana que seremos, fílmica y salvaje con el corazón en la escena de un Jesús desnudo en un jardín, sin génesis, sólo con la costumbre de sudar y mirar fotografías negras. El sexo del futuro será vitalidad de pupila. Lezama Lima ya lo decía: “la oscuridad penetra”. Pero el destino es narrar claro, beber de las inscripciones y entregarse al rigor de lo imposible, esa materia lirica que denuncia el limite infinito de los campos y de los catálogos, de los pórticos y las fachadas, y pasa o regresa como la muerte del mar, se detiene en la piel (unos cuerpos flotan, otros no), es cántaro y pájaro ciego de una nube detenida o un cielo no encontrado.

La ilusión y la certeza de los significados cesarán y será el gran museo de una arqueología dialéctica y musical, como cuando llamábamos al aire “estatua Sol”.

Escritores y poetas, media vida les pertenece a cada uno en la vigilia y en los sueños.
Aparece un árbol, el escritor y lo escrito: “sombra frondosa”, responde.
El mismo árbol y dicen que dijo el poeta: “verdadoso”.
Esto es lo que quiero decir, lo imagino y lo refiero a mi gente.
Todo lo demás, evitaré finales sonoros, ya lo sabemos: El destino no cría imágenes.

miércoles, 30 de enero de 2013

lunes, 27 de agosto de 2012


Yo miro el aire y no puedo decir quién


Miro la carne como miro al viento, es el vacío amoroso su poderosa ausencia cuando trato de sentarme cotidianamente en la gorda creación de lo invisible. Me peino con las manos la delicada mirada, la fiel cabeza de mi niñez, la carne sobre carne y la palabra cuerpo domesticada en el papel, página a página como la lengua que no sabe de la piel. Saber, sabor y salida, jabón, hotel y máquina del tiempo. Pronuncia bien o la definición del amor sobre la espalda suave entre mi pecho llegará a mi boca, cruda en el horno de la respiración y lento como el brillo de piscina. Sentir, esa es la palabra en mi cuello.
El mismo traje un lunes por la mañana, seco, sonámbulo juez y espejo viviente que prepara el desayuno, regresa a la cama como cucharilla a la boca, zapato, calle o paso desde una persiana rota que está pariendo su primer y único hijo futuro, azul, cerrado, lluvioso y glandular; es un parto de mano sobre el espejo que puja al oleo una criatura muy parecida al silencio que habló a dos segundos de mis ojos. Después de nacer, lo dijo, me llamo “Estrofa Cielo”.
Nació mujer de 16 años y esta mañana acariciaba sus cuerdas cual salamandras apareándose en un río de venas.
Amaneció conmigo de cucharita.
Doble Dios desenredado.
“Mañanamos”.
Apenas abrí los ojos, me lo dijo al oído: “Aprieta los dientes rotos, Rubén, sí, tus dientes rotos de oso muerto, ¿Recuerdas nuestro sueño?”. Y traté de levantarme con todo su peso encima pero sólo logré que brillara el sudor de mi pecho y de mi cien voladora como juguete. (Cuando era niño, tan niño como el silencio, mi juego favorito era lanzar juguetes nuevos por el balcón de mi casa).
Traté de gritar o traté de besarla pero sólo podía escuchar su voz diciéndome: Rebanadas de parpados, topos, alacranes y ratas, rebanadas de parpados, topos, alacranes y ratas, rebanadas de parpados, topos, alacranes y ratas.
Yo sólo pienso en arboles azules.
Pliegues, pliegues y pliegues que abren y cierran en los bolsillos, en los parpados, en el agua, en el mar de los coleccionistas, en mi escritorio de abogado muerto, en el político que sólo utiliza el asíndeton, en el profesor de filosofía, en el hijo, en el padre, en la madre, en la mecánica social de los fantasmas, en el amigo, en la comida, en los besos, en las mentiras, en el Sol, en el café y en esa Biblia de una sola palabra: Puta.
Lo pronuncias y vuelves al universo.  
El silencio habla solo cuando le tocas el sexo, chilla callado y arquea la oscuridad latente de los ojos lamidos por ese espejo que no tiene corazón pero tiene las carnes abiertas entre mis dedos que avanzan como párrafos y decía: “Más, más, más”. Una y otra vez: “Más, más, más”. Pedía ver más, que mis dedos llegaran hasta donde pudiera abrir el cielo, el techo, la cama, la espalda y pedir más, más y más con el grito de ojo que desnuda para siempre.  
Es una locura ver, mirar a los ojos, lamer la nariz y mirar a los ojos.
“Ahora te llamarás Ayer”, me dijo jadeando.

Y dijo “ayer” como si despertara para siempre,
como si el azar y la soledad se juntaran tibiamente,
Dos serpientes: la destrucción y el instante,
amarrada la superstición se confiesa Dios
y todo existe igual al viento.

Dame dos cervezas, recuerdo que dije en el sueño.
Pero ya mi hermano me ayuda a levantarme de la cama, ese hermano incomprensible que es el olvido, también medio hermano del tiempo.
Despierto, estoy vivo y seré igual, todavía más igual tantas veces a la misma taza de café.

            Dejaré la creación quieta en el periódico de esta mañana.

            Grabaré todo lo que escribo y así no tendré la necesidad de volver a publicar en “El Hallazgo de los Espejos”, llevaré todo lo que pienso grabado en mi teléfono celular. Ya llevo una hora hablando solo.

Sin embargo, todavía no aparece mi voz y me da miedo, en esta grabadora se escuchan los pasos de quien se asoma sólo para verme, es como si la vida estuviera allí en esos pasos que se acercan lentamente a la puerta de mi habitación, me esfuerzo por escuchar y siento que la realidad me besa el oído cual prologo de un libro de citas y escucho esta frase: Yo miro el aire y no puedo decir quién.

Se escucha un oleaje espejo como un brazo dormido.
Más volumen:
Un río.
Más volumen:
Mar.
Más volumen:
Barco vacío.

Fantasmas juegan con los sonidos: ¿Me voy a la otra orilla, hiere la misma herida?


Una puerta abierta, mi voz más abierta, un beso dividido.
Dijo adiós “completica”.










miércoles, 1 de agosto de 2012

Nosotros dos 
(Representación moral de la vibración entre dos palabras)



Mi intención sobre lo desconocido tiene forma de ilusión, cualquiera, suficiente, interminable, y en ese caso, siempre prefiero dos palabras porque en ellas todo es suceso o vibración:

Carne neblinosa
Árbol azul
Viento ovíparo
Perra jabalina
Valiente tesoro


Se siente dictado pero dictado musical, olor a cuerpo presente siempre virgen al otro costado: el sonido o la decisión, pronunciación o verdad.
Poniente laberinto, pupila fácil, alimento suceso, espejo amniótico, vibración, interés o consejo. Dos palabras, lo que a mis ojos siempre es la fiebre misteriosa que tiempo después llamaría “bala perdida”, lenta, fiera, inevitable, nadapoderosa y todopoderosa como la vida y la muerte. Ejemplo vida.

La “bala perdida” entra por el Ser como “cámara fotográfica” y sale por eso de nombrar las cosas una a una como millones y sangrientas pompas de jabón reventándose contra el muro de las palabras. Afuera y adentro, herida abierta, reloj bifronte, sueño y despierto. Mirar es la palabra, un tiempo que no vendrá, así seremos.
Ciegamente nombrándome, algún día podre decirme.

Dos leyes: Todo transforma.


Y si es así, tendría que mentir, mis ojos están abiertos, mis órganos funcionan, mi parpados, mi corazón y la transparencia permanente vienen hacia mi perseguidos por la  fulminante costumbre del universo quieto.

Yo soy aquel que ayer… continúa.
Cae una piedrita en un charco y nadie ve.





Fotografía: No se, la encontré por ahí.

viernes, 6 de abril de 2012

Poesía o nada
(No eres tú)



"¿Y si tuviera los ojos de quién me espera?"
(Es un verso que recuerdo mal, un verso sin poema: Picabia, Max Ernst o Soupault, no sé, supongo, imagino)






La noche que tiene labios cierra los ojos con un beso, sabré que el tiempo sigue allí, convertido en otra ciencia, la ciencia de quien espera. Pasarán los años, como ya pasaron, y la brevedad será el recuerdo, no al revés. Las palabras tendrán nuevos nombres: Lo inevitable, lo irreparable, lo incomprensible sucederá una vez más, -vienen, pasan, vuelven-, el instante será circulo roto como una llave en la cerradura. Veamos: El mundo ya es pasado que nos va quedando, -la puerta se cierra atrás-, y es el mundo de lo no vivido, donde tatuadores de la ciencia ficción, hacen de la irrealidad (¡tan necesaria como la locura, la honestidad y el amor!) calcomanía o dinero sucio. La puerta se abre y se cierra obsesionada como pared o edificio y tú en el cine. Hoy, los surrealistas son cazadores que llevan jaulas como perros que traen en la boca la presa del cuerpo vacío. Asan esa “carne”, se ve el humo a los lejos, sus caballos sudan alrededor del fuego, respiran lamiendo ya cansados por el viaje, vienen del secuestro, lo han logrado, el río ya no será metáfora, lo tienen amordazado; esa noche lo violan entre todos, ya mañana será una calle en Caracas, Barcelona o Helsinki. La puerta se cierra y es una esfera que rueda por pasillos vacios de niños y de mujeres, y de ovejas, y de cuadros de Picasso, y de panteras, y de gorilas, y de hombres y de números... Otra vez el pensamiento haciendo que la nada nada… ¡y la nada también!, pero en traje de baño, entre mucho dinero y dos palabras, dos palabras: “Son sueños”. La nada como palabra, nada más.
El tiempo se fue a bailar con esos habladores y entre globos de colores que revientan y callan, carne de mi carne, mama de los relojes, engorda, pesa y acaricia. Aquellos que no han muerto y aquellos que todavía nos hablan en sueños, esos sueños hechos de palabras, allá donde luchan el hombre y el Dios fílmico, los poetas buscarán alimento de ojos cerrados por donde el tiempo pasa y “soñar es saber”.
Contemplar será pronunciar, uno a uno a tiempo mío, todas las voces, cobrar al vacio, a esos habladores y a las cosas que son, que desvanecen y escasean, que apartan las horas y al mismo tiempo aparecen como el saber y no saber. Cambiará todo por el saber mirar como la vida y la muerte, esos clientes en los espejos, que no necesitan más dormir.
Las manos en los bolsillos… Memoria honesta: sueño.






Fotografía: casiuninstante.

miércoles, 4 de mayo de 2011





El movimiento provoca sentidos poco conocidos: el ojo de diamante, el número inefable, el rojo absorbido por el agua y el destino en cada enemigo de lo visible.





Las imágenes, dice Valery, son prefiguras.


sábado, 8 de mayo de 2010

Carne muerta, eso es el espacio; por eso, recordar es sangrar, perder vida, cambiar la voz, fumar, tocar el blanco sexo del aire con una sola mano, quieta, leve, creada sin que nadie la vea. Las pupilas son las puertas al olvido, todo pasado fue ver, pero yo estoy detrás de mis ojos, yo quiero amarte en esta música tan llena de música, no mirar el silencio de la nieve invisible a soledad. Acércate, más, aún más, dame tu mano, no tengas miedo, empínate, ¿Ves?, no quiero que abras tus piernas, quiero que abras otras carnes, otros huesos; por ejemplo, tus pestañas, deja que la luz desgarre tus ojos y dócilmente adentro, mucho más adentro, en esa pequeña herida abierta el infinito entra y sale. Me quedare aquí afuera, cuidándote del mundo de las palabras, sin descripciones apartaré el sueño y la realidad para desnudarte, cicatrizando todo mi cuerpo dentro del tuyo. Lo demás es publicidad, los segundos son pequeños puntos de sangre en la retina. Venden esponjas muy baratas que le dan más brillo a las burbujas que salen entre tus dedos.
Deja a los fotógrafos tener alma, no te levantes de la cama, quédate allí, allí, no te muevas, no, no, allí, sí allí, como la pipa de Magritte, quédate allí en la dimensión bordada por los invisibles seres de mis movimientos. Deja a los fotógrafos con su discurso, mírame, enséñame, tú, mi enemigo ciego, mi maestro mudo. Si no puedes, entonces, deja que la maravillosa vida te convierta en polvo cayendo sobre la prosa del cielo.
Si no puedes, entonces, imaginemos que soy un actor o un poeta (¿La poesía no odia la actuación?), no importa, imaginemos.
Cuando vi por primera vez La Sociedad De Los Poetas Muertos quise ser poeta, yo también odié el prologo de J. Evans Pritchard (doctor en filosofía) quien ahora sé es hijo de este hombre. Pero la verdad es que también cuando leí a D.H. Lawrence quise ser novelista, cuando vi a aquél corredor etíope yo también quise ser atleta, cuando vi una fotografía de Cartier-Bresson quise ser fotógrafo, cuando te amé quise ser un hombre hasta tu muerte, luego podría seguir siendo un árbol o un pez ciego en el fondo del mar. Casi logro ser fotógrafo, una vez le tomé una fotografía a Dios, estaba de espalda, pude llegar al sitio donde lo tienen detenido, enjaulado de medianoche, lo vi por un huequito 3 segundos antes del mediodía. Siempre he creído que hay un dios fílmico que secuestró al dios de las palabras. Ahora, cualquie Dios nos mira y yo no debo hacer otra cosa que hablarte para que de estos dioses no nos hagan daño.
¿Alguna vez te comenté sobre mi teoría poética? –Sígueme la corriente–. Imagina un cuarto oscuro, hay varias mujeres, encerradas en sus cuerpos pero de afuera hacia adentro, no pueden verse la una a la otra porque todavía no conocen la diferencia entre espacio y movimiento, sólo se escuchan, sólo conocen sus voces, se miran con la piel, ellas existen, existieron antes y después de la vida y de la muerte que todo lo saben, pero ellas no saben ni siquiera que poseen figura humana, eso sólo le importa a la vida y a la muerte. Ellas se levantan debajo de la piel, pero hasta allí llegan, se escuchan gemidos de placer, se escuchan llantos, aullidos, espejos rotos, se expande el universo por mimetismo de aquello que se parecia al viento; eco de la lucha de dientes, de manos, de ombligos, lamen sus manos para sentirse ellas mismas, comen de un plasma dulce, quizás de color azul que sale detras de sus rodillas y de sus codos. Es 14.000 años antes de la invención de los ojos, eran tres, como tres estrellas detras del Sol, esas mujeres inventaron el mundo, el lenguaje, el baile, el amor, la saliva, seres tan antiguos y primitivos que ellas mismas descubrieron lo invisible como una forma sexual de reproducción; allí nació el poeta, por azar es el primer ser visible del mundo o quizás simplemente es la primera gran contradicción de la raza humana. Abre los ojos, escucha, aprende y mama ciegamente como mamaban las imágenes que él descubriría tiempo después. Él puede ver a las tres mujeres que lo han creado, empieza a nombrar cada cosa, el mundo tiembla, el primer poeta del mundo nace vivo (los que seguirán nacerán todos muertos, salvo ciertas excepciones). El primer hombre como poeta es uno y el universo. Las tres mujeres lo llaman "Na" por irrelevante vocalización, algunos después dijeron que los rios del mundo nacieron de esa palabra. El primer principio de uno y todo, el poeta amaría tanto a sus creadoras que pasaría poco tiempo para convertirlas en sus amantes...


Ya se ha ido el dios que nos observa como el tiempo perdido que quiere más tiempo, ya no tengo porque fingir que soy poeta para salvarme y salvarte de este dios-instante y pervertido.
Cuando regrese de nuevo por más imágenes para ocultarnos las palabras (regresará, lo sé) tendré que ser este mismo personaje que escribe teorías poéticas para aferrarse a este mundo, a cualquier mundo, como los habladores se aferran a las palabras exactas de su boca. Regresará.

miércoles, 28 de abril de 2010

Un poema a lo Igor Stravinsky



"La música es incapaz de expresar nada por sí misma".
I.S.


Neblinoso cabalga sobre si mismo

soy yo

el mismo hombre

¿muerto?
¿pájaro?
de fuego

pero llueve

circulo mundo
naranja mar
sueño de árbol

SOMBRA
SOMBRÁ
SOMBRA
SOMBRÁ
SOMBRA
SOMBRÁ
en medio del viento

gotas--------------------------------------------------gotas

del humo cantar

tus ojos
techo

gravedad forma definida por el pasado diario

golondrina que se la beba

el abismo es un espejo roto
cristales
cristales
cristales
cristales
piedra
mujeres por dentro
Jesucristo griego

aplausos

inventé el silencio
tú conoces ese lugar
que me escuchen los colores cargados de nieve.




{Es absurdo experimentar con la palabra, para mí cada palabra es un experimento suspendido, un alma sin experiencia, piensen en la palabra "vida" o en la palabra "átomo", cada una tiene su historia o poema o cuerdas en el vacio. Amigos, ya encontré mi teoría poética: la inmortalidad. Después les cuento}

jueves, 22 de abril de 2010

Hay quienes miran la palabra como mirar el vacío...

...pero los ojos de Góngora ya están en las cosas ciegamente en todo lo visible. Lleven a sus hijos imaginarios al zoológico de los silencios. "Rubén" dice la taxonomía, el azar, el destino o no sé que otra mascara de miedo. La poesía es enemiga de la actuación y de la jaula fácil. Yo soy el lenguaje de una nueva raza de imágenes, impuro.






*De ese próximo libro que ya casi termino de abandonar: La velocidad de lo invisible.

jueves, 1 de abril de 2010

El acto poético no tiene pasado, entrar en el presente de la imagen por eso de ser hombre, por la "sonoridad del ser", transformando la totalidad de la vida, no la metáfora. El minuto de la imagen me observa. Fugaz la conciencia que no miente, la imaginación es una amante infiel, pero ¿Con quién?. Es más importante la voluntad a la llamada del Ser: Dalí es una estafa.



La imagen poética es el hombre captado en su actualidad.
Venías, pasabas, volvías.
Supe que había un tiempo de la palabra.
Fenómeno-Conocimiento-Memoria-Pensamiento-Acción-Fenómeno...
La poesía es el sueño como la velocidad de lo invisible.



"La poesía es una alma inaugurando una forma" Pierre Jean Jouve

código genético cielo limite caos por esencia musical viento que dobla en la esquina



La vieja idea de la nada: ex nihilo nihil fit, semejante mentira se le atribuye a Parmenides de Elea. ¿Nada surge de la nada? Vienes, pasas, vuelves ¡Circulo! Adentro y afuera como una mano que aplaude. Sonoridad del ser. Sueño, descanso, pasividad, acción: Todo es nada. ¿Qué hacer con la nada? ¿Transformarla? ¿Dividirla? ¿Contemplarla? ¿Deshacerlo todo y recomenzar? El universo, la materia oscura, el movimiento del polvo. Solida la distancia de aquí al Sol, memoria azul. ¿Qué tengo en mi mano derecha?, ¿Existo?, ¿Pueden ver ustedes mis manos teclear como cifrando una clave?: “mañana no estaré en tus sueños”. Para mí, ustedes leen precisamente la forma de mi vida; la nada si me preguntan, pero no sabré responder desde lo que ya es. Deja el silencio frente al espejo y denuncia la distancia conmigo.

Conquistar el espacio es un cambio de piel, imagen súbita alejada del universo. En el fondo de lo poético, el lenguaje lucha contra la memoria familiar.



jueves, 9 de abril de 2009

EN BUSCA DE LA PERCEPCIÓN

La materia poética es todo, está allí, en el paisaje de edificios mudos y latente como un dolor de muelas; no tengo objeción al absoluto del arte, todo es uno en una relación secreta y morbosa que mantiene al universo neutral y distante. No hay arte puro, hay arte sobre otro arte. Más allá de una teoría de lo bello o una Poética (Aristóteles, Hegel, Valery, Machado) yo creo en los mundos, los colores, ritmos, imágenes, visiones cuando la intuición pasa a ser una consciencia orgánica; mí mundo irrepetible in-soñado en todas las interpretaciones de los recuerdos y razones cotidianas, desobedecer la contemplación, el lenguaje como una herida abierta sin curas. Dejar vivo el dolor del mundo sólo por reformulación de los sentidos, la imaginación ácido desoxirribonucleico: crear con poemas una continuación del cuerpo del hombre para superar la muerte y el surrealismo.




El ácido desoxirribonucleico, frecuentemente abreviado como ADN, es un tipo de ácido nucleico, una macromolécula que forma parte de todas las células. Contiene la información genética usada en el desarrollo y el funcionamiento de los organismos vivos conocidos y de algunos virus, siendo el responsable de su transmisión hereditaria.

Aprender desde el corazón, la memoria soñadora antes y después, la realidad soñada una vez más soñada martillando con el hueso preguntón de la carne.

¡La heredad del asombro!.


Ahora la Quinta sinfonía de Beethoven:




¿Qué dice el poeta Paul Claudel?:






"El ojo escucha".





El código genético-cielo-limite-caos por esencia-musical-viento que cruza en la esquina.

Ahora tratemos de evadir concepciones y visiones dogmáticas y escapemos de la cárcel del cuerpo, del ojo, del oído, del tacto, del lenguaje y sobre todas las cosas la cárcel, el cuarto, la casa, el castillo, la ciudad, el mundo, el universo, el cosmos del conocimiento.

Ya sabemos que el poema es creación, el nido del hombre.

Debe entonces responderse ahora por aquello que pregunta sobre qué es la poesía, para ello: Derrida.

Renunciar al saber: y saber hacerlo bien.
Lo poético, otra palabra por viaje.
Un poema debe ser breve: la economía del lenguaje.
La bendición del conocimiento antes de saber.
El origen de lo poético: no separar más la idealidad, en sentido ideal, del cuerpo de la letra.

El mundo burlado por la palabra, la respuesta blanca a la misma teoría del color, lo respondido se ve creado y lo creado es el origen, la causa, el desprendimiento, la revolución.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

EN BUSCA DE LA PERCEPCIÓN


Quisiera terminar aquí mí locura, todos saben que no lograré nada al pie de estos seres conscientes llenos de perseverancia y de dios, sé que el talento no tiene la culpa de su promesa que no se cumple, pero la tengo y lo digo para confundir a todos, incluso a ustedes que ahora me leen. Mi vida...yo interrogo al aire cuando vuela la luz.
Los espejos florecen a la sombra de un motivo y se hace la forma del día dominado por cada segundo. Mi locura posee el paisaje de los últimos segundos del crepusculo aleteo de la permanencia. Dominado por todo mi pasado diario, yo, humo...


Un cuadro, una sonata: formas, notas, colores.


Las artes plasticas y sonoras parten de la no-significación.
El Poema: Significado, ser significante.


Armonia, ritmo, contrapunto.


Poesía: conocimiento, solución, poder, abandono, inspiración, respiración, ejercicio muscular.


Resolver el lenguaje en actos poeticos irreparables: imagenes, colores, ritmos, visiones. ¿Cuál es la diferencia entre una imagen y una visión?.


Inventar la realidad, pero la realidad es demasiado fuerte para mí.
Habitables: Occidente sin tí.


Valery: La razón creadora.
¿Podré así crear algo con la palabra?.
¿Una cosa natural ó una obra de arte?.
Oh, mi ingenio triste.
La metafora no es voluntad.
Transparecer, translucir, rehuir.


(Quería irme
buscándome
más allá
de perder
la vida).


Decirlo todo es mí pecado original.


-No puede elaborarse un pensamiento sin nociones de finalidad-. Freud


¿Cuál es mi relación con el mundo físico?.


No hay poeta.
No hay poemas.


La vida es un inútil misterio que se acaba en la inocencia real del tiempo.

domingo, 16 de noviembre de 2008

En busca de la percepción


E
stoy decidido a pensar que la poesía es la relación única y extrema del espiritu con el mundo fisico, una esencia que se expone como un caballo sudado de vuelta a su establo. La poesía como una labor consciente de su ficción inconsciente, los sentidos pasan a través de la vida y no al revés del mismo suceso que se siente recoger como el movimiento de las sombras en la piel. Stat mater dolorosa, dum pendet filius, el desarreglo de todos los sentidos me importa ya menos que hace algunos años atrás, entre el Yo y el Otro, no queda ya nada, ni siquiera la fantasía de un carbonero, ni siquiera mentir.
Me he hecho de algunas lecturas para comenzar mi búsqueda, la búsqueda de un hombre que escribe versos entre el vacío y la palabra, fuera, arrancada por su mano de la carne del verbo.
Alternativamente publicaré algunas citas, huellas, signos, impresiones y gestos de lo que es el estado leve pero lirico de la descripción y definición del Yo más allá de la razón, puesto en el lugar donde su poesía contesta, muge, hierve, brilla, pregunta, calla, sueña, desaparece...Existe.



"La palabra alma es una palabra inmortal. Es una palabra del aliento que puede ser dicha con tal convicción que comprometa todo un poema".
"Se pide al lector de poemas que no tome una imagen como un objeto, menos aún como un sustituto de objeto, sino que capte su realidad especifica. La imagen en su simplicidad no necesita un saber".

Gaston Bachelard (La poética del espacio)




"La experiencia es el resultado de la acción reciproca entre el sujeto y el objeto, pero el objeto no cesa de existir aunque no haya ninguna acción recíproca entre él y el sujeto, es decir, aun cuando la experiencia no tenga lugar. La afirmación tan conocida: "No hay objeto sin sujeto" es fundamentalmente falsa. El objeto en sí es una cosa; el objeto en la representación del sujeto, otra."

Jorge Plejanov (Materialismo militante)